¿Desodorantes o antitranspirantes?
En condiciones normales, nuestro cuerpo se encuentra a una temperatura equilibrada, es decir, el calor que entra en el cuerpo es igual al calor que el cuerpo desprende. Sin embargo, si aumenta el calor que entra, la temperatura se desequilibra y sentimos el calor. El cuerpo necesita aumentar el calor que desprende para volver a una situación de equilibrio, y esto se consigue con la secreción de sudor. También se puede segregar sudor en circunstancias emocionales, cuando una persona se pone nerviosa o se avergüenza.
Los antitranspirantes reducen la secreción de sudor controlando el flujo de sudor de las axilas y disimulando el olor corporal. Los desodorantes, por otra parte, evitan el mal olor utilizando perfume y reduciendo la cantidad de bacterias que hay en las axilas. Sin embargo, no evitan la secreción de sudor.


