Mitos y realidades sobre los antitranspirantes
Mito: El cuerpo expulsa las toxinas nocivas a través del sudor, por lo que al usar antitranspirantes para reducir el sudor segregado por las axilas, tales toxinas se acumulan en el tejido mamario y se provoca la aparición del cáncer.
Realidad: El cuerpo elimina las toxinas a través del hígado y los riñones, no a través del sudor. Los expertos coinciden en que no hay pruebas para afirmar que las toxinas se acumulan en el cuerpo por el uso de antitranspirantes.
Mito: Como la mayoría de las personas es diestra y la mayoría de los casos de cáncer de mama afectan al pecho izquierdo, los antitranspirantes son los causantes este tipo de cáncer.
Realidad: La investigación llevada a cabo a finales de los años 90 ha atribuido la prevalencia del cáncer de mama en el pecho izquierdo al desarrollo del feto en la matriz. Si durante esta etapa se produjera un crecimiento prematuro del corazón en la parte izquierda del pecho, se necesitaría una cantidad adicional de riego sanguíneo para esta zona. Las arterias, venas y capilares adicionales que se necesitarían en la parte izquierda del pecho son lo que hace que el pecho izquierdo sea más vulnerable al cáncer, no la aplicación de antitranspirantes llevada a cabo por personas diestras.
Mito: Las sales de aluminio y zirconio que contienen los antitranspirantes pueden penetrar en el cuerpo a través de la axila y acumularse en el tejido mamario, provocando así el cáncer.
Realidad: No hay pruebas que sostengan esta afirmación. De hecho, puede encontrar pruebas científicas que demuestran que los ingredientes de los antitranspirantes no provocan cáncer de mama en un estudio a gran escala publicado por la revista Journal of the National Cancer Institute en octubre de 2002.


